Crítica musical
Temporada de la Fundación Mozarteum del Uruguay
Concierto del pianista suizo Werner Bartschi
Jueves 3 de Abril, 20:00 hs. en el Auditorio de AntelEn el marco del veinte aniversario de la Fund. Mozarteum, presentado por ella en el excelente Auditorio de Antel, actuó el pianista Wernen Bartschi; una importante visita para nuestro país por cierto, con un programa que incluía las sonatas op 109, 110 y 111 de Beethoven. Maravillas pianísticas si las hay. El recital resulto sumamente atractivo, el artista que nació en 1950 pero que tiene un aspecto mayor, hace flotar en la atmósfera un toque de misterio, o mas precisamente hace sentir que algo fuera de lo común puede llegar a suceder. El folleto anuncia que Werner Bartschi no se ajusta a los parámetros convencionales del mundo de la música, esto es cierto y corresponde además con su aspecto libre. Sus interpretaciones tienen además de libertad gran contenido de comunicación, emoción, un profundo análisis y una respetuosa comprensión del autor y la música propiamente, mas allá de una técnica que le permite afrontarlo todo holgadamente. "No para de preguntar una y otra vez sobre lo nuevo según la particularidad y estética de cada obra" dice también el programa de mano, y se noto con creces al escucharlo trabajar el fraseo, buscar el sonido y el silencio justos, el tiempo y el matiz. Las cinco ultimas sonatas para piano corresponden, entre otras obras, a la cumbre en el arte beethoveniano. Junto a la sordera que se agudizaba veloz y una severa cirrosis le sobrevino la explosión futurista, esa visión tormentosa y astral que refleja su música de ese periodo y que por supuesto cuando la estreno en aquel contexto socio cultural resulto absolutamente inaccesible. El sonido es presentado en una apariencia aterradora. Particularmente en lo que refiere a las obras para piano, y concretamente, estas sonatas, llevan al mas extremo de los limites las posibilidades del instrumento, limite que incluso sobrepasa en la sonata numero 32. En nuestro medio debemos agradecer a Instituciones como Mozarteum la posibilidad de hacernos ver y oír artistas tan actuales y atractivos como este pianista nacido en Zurich, quien dio a través de su interpretación de las tres ultimas sonatas de Beethoven un claro ejemplo de lucidez y talento, profesionalismo y algo importante y poco común: imaginación. Concretamente su uso del pedal fue casi nuevo, mezclando la paleta armónica con gran dominio y sin distorsiones.
Mario Perez Videla