8 DE AGOSTO 2007 - SALA ZITARROSA

JUAN JOSÉ ZEBALLOS

PAOLA VOLONTERIO

HUMBERTO DE VARGAS

GERMAN WEINBERG

 El espectáculo compaginado por composiciones de las duplas piazzolla borges y piazzolla ferrer mostró ese mundo particular que ha creado astor piazzolla y al que puede ser difícil acceder. un mundo donde imbricadas están sus más grandes pasiones, donde la música revela y expresa libremente como finalidad.

Bucear por ese mundo donde aparecen Buenos Aires, Francia, locos y viejas, músicos, cuchillos, sangre; donde hay que contar, cantar, criticar, susurrar, confesar, pelear, hace poner además del intelecto, un cuerpo a disposición de ese discurso. la música sale de juan josé zeballos naturalmente. interpreta a piazzolla o se convierte en la música misma.

paola volonterio no necesita más que ir de su mano. cantó poco pero fue piazzolla, fue música, fue zeballos mismo de algún modo  y el transcurso del programa mostró a un dúo en una comunión tan perfecta como natural. Su voz lució limpia y cristalina. Fue convincente y su timbre dio la ambientación justa pese a no ser perfecto el sonido disponible en la sala. Fue rica en matices aunque pudo trabajar más los forte. Su elegancia permitió junto con la del pianista dotar a la escena de una hermosa fotografía. los paraguas de Buenos Aires cantado sentada al piano fue una primera aparición ideal.

Las estaciones porteñas donde vimos a GERMAN WEINBERG en danza, chiquilín de bachín, y la última grela fueron momentos particularmente inolvidables. Si bien la participación del bailarín tuvo un buen resultado estético, es objetable la interpretación de la coreografía lograda en relación a la dramática interpretación que zeballos hace de ese movimiento de la suite. No obstante es válida y generó de algún modo cierto interés en ver algo más relacionado al programa por este buen profesional que han invitado.

Despegado de la propuesta y de la intención misma de zeballos y volonterio lució humberto de vargas, con letra sin aprender (haber leído frente a la memoria absoluta del dúo fue imperdonable) y desplazamiento escénico confuso por momentos y nulo en otros. Creemos el artista no se encontraba quizás en buen estado de salud.

El éxito de la propuesta radicó tan solo en la interpretación magistral de zeballos como solista y  con volonterio, una intérprete que estuvo a su altura.

Interesante resultó el planteo de luces, con algunas posibilidades no aprovechadas, que pueden corresponder a problemas de ejecución y no del planteo. La dirección no estuvo en la parte actoral con el Sr. de vargas. El armado total y compaginación hace que la atención del espectador esté siempre latente y maneja bien los climas para generar emociones que contrasten y que en otra circunstancia de acción dramática más trabajada por el actor pudieron haber incluso abrumado de emoción al espectador.

mario perez videla