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El
placer de SaludArte por Diego Sempol |
-¿Qué es SaludArte?
-SaludArte es una organización sin
fines de lucro que actúa en la zona de cruce entre varios campos: la salud, el
arte y el humor, con especial énfasis en el área de Promoción de Salud y
Prevención. Está integrado por artistas y profesionales de la salud que
emplean recursos muy variados para generar climas lúdicos y participativos, que
eluden las convenciones metodológicas empleadas en las prácticas de Salud y
Enseñanza. Se trata de una apuesta al bienestar integral a través de una
mezcla de géneros, sazonados con la desmesura irreverente intrínseca al humor.
SaludArte se constituyó en Montevideo en el año 1999. El director teatral y
psicodramatista Bernardo Galli fue el primer asesor artístico del grupo.
A nivel educativo, la primera participación de SaludArte tuvo lugar en el 99,
en las jornadas organizadas sobre "Las Comunidades Terapéuticas Uruguayas
abriéndose a la región", donde se utilizó la técnica de teatro
invisible para poner en debate la cuestión del humor en el campo de la Salud
Mental. A nivel hospitalario, SaludArte ha desarrollado su actuación, desde
1999, en el Hospital Pereira Rossell, Facultad de Medicina de la Universidad de
la República, en coordinación con el equipo médico dirigido por el Dr. José
Enrique Pons.
-¿Cómo se le
ocurrió crear SaludArte?
-SaludArte representa un punto de
inflexión en una larga búsqueda profesional y personal de otras formas de
hacer en el campo de la Salud. Las motivaciones fueron múltiples: encontrar y
dar más libertad para potenciar los aspectos más vitales y desconocidos de los
pacientes y los míos propios, utilizar el humor para transformar la percepción
del dolor y de la enfermedad, ofrecer recursos que ayuden a afrontar y superar
los reveses inesperados de la vida. Siempre me maravilló la capacidad humana de
resistencia, de resiliencia y de evocar realidades sustitutivas a las
situaciones más adversas. Comprobé una y otra vez que lo determinante en la
vida no es tanto lo que nos pasa, sino lo que hacemos con lo que nos pasa.
En el trabajo hospitalario, fui sintiendo la necesidad de establecer relaciones
de disponibilidad mutua, diversión y distensión -más que de intelección
racional- con pacientes que debían convivir día a día con la restricción
física a la libertad que significa la hospitalización. Buscaba liberarme de
algunas formas de ejercer el rol profesional para dotar de nuevos sentidos a la
limitación que inflinge la hospitalización, con su cuota de dependencia y de
separación forzosa de los lugares familiares y de los seres queridos.
Consideré que la imaginación podía ofrecer la clave para instrumentar
microprácticas sociales capaces de producir modificaciones en la salud, a veces
difíciles de visualizar, pero que resultaban fundamentales para el bienestar no
sólo del paciente, sino también del equipo y de la institución hospitalaria.
De esa forma comencé una búsqueda de creación de espacios metafóricos
intentando ampliar el marco de realidad de los que sufren y transformar algunas
significaciones dominantes sobre la salud. Así se constituyó este grupo de
artistas y profesionales de la salud que sostienen la tarea con gran capacidad y
un enorme entusiasmo. También podría decir que SaludArte surgió como
respuesta a las limitaciones que presentaban ciertas convenciones sobre los
roles profesionales.
-¿Por ejemplo?
-A muchos profesionales nos sucede que
ni bien nos convertimos en tales nos volvemos más serios y distantes. Es como
si cierta idea que nos hacemos de rol nos tragara y nos invadiera cierto temor a
quedar demasiado expuestos o mostrarnos vulnerables, y creo que esa actitud
altiva, distante o paternalista, tiene mucho más que ver con las desigualdades
sociales y las diferencias culturales que con algo parecido a la curación.
Nosotros partimos de la idea de que cada paciente ya lleva un médico, un
psicólogo, etc. dentro de sí. Es decir, sólo podemos curar a aquel que es
capaz de curarse a sí mismo. Las cosas que se mistifican o sacralizan, casi
siempre se terminan convirtiendo en peligrosas o inoperantes.
-¿Notaba una pérdida
de espontaneidad?
-Sí, y recuperarla me parecía
esencial para recobrar un sentido de integridad frente a las pérdidas que trae
aparejada la enfermedad. En el campo de la Salud se había vuelto necesario
encontrar nuevos caminos para contrarrestar la deshumanización, para
resignificar el dolor a través del juego, es decir, extraer de la oscuridad del
sufrimiento algunos momentos de magia imaginativa. No era tanto la espontaneidad
como asunto teórico lo que me inquietaba, sino cómo generar las condiciones
para su surgimiento. Shelley, el poeta, decía que en el proceso creativo se
engendra un ser dentro de nuestro ser, sólo que ese ser que se engendra no es
algo que se encuentra, es algo que se crea.
-¿Y el humor?
-El humor es clave para la salud, ya
que representa el triunfo del placer sobre la adversidad. Es, por lo tanto, una
vía privilegiada para cuestionar los supuestos a partir de los cuales solemos
actuar y lo que permite devolverle a las cosas su complejidad. Se relaciona
íntimamente con la voluntad de vivir y nos ayuda a aceptar nuestras
limitaciones. Dicen que el médico entierra sus errores, el abogado lucra con
ellos y el humorista los celebra. Yo considero que es posible enfocar
prácticamente cualquier realidad con lentes cómicos. Benigni, por ejemplo, en
"La vida es bella", se atrevió a llevar la risa a un campo de la
muerte, en una creación deslumbrante que muestra que el amor, la ternura y el
humor pueden sostener el espíritu humano en la más opresiva de las
circunstancias. La verdad suele estar más próxima del humor que de la realidad
aparente, pero no es sencillo generar un clima humorístico en cualquier
circunstancia.
-¿Por
qué el arte?
-Porque, como psicoterapeuta, había
comprobado incontables veces los efectos curativos del arte. Advertí en él una
enigmática posibilidad de transfigurar la vida cotidiana, de contrarrestar la
predisposición subjetiva al goce de la inercia. Si bien considero que el valor
del arte no deriva del uso que de él se haga, sino que se justifica por sí
mismo, encuentro que lo más vivo del arte es lo más vinculado a la vida del
creador y su posibilidad de trascenderse a sí mismo. Es que la creación
produce placer, el placer de liberarse de los saberes ficticios, instituidos, y
el placer es el móvil más poderoso del accionar humano. Por lo tanto no es el
resultado de la creación lo que más nos importa, sino el propio proceso de
crear. El gesto creador pone en marcha otras capacidades humanas (sensibilidad,
imaginación, etc), muchas veces olvidadas o incluso desconocidas. Dado que el
arte es creador de sentidos, libera de los efectos opresivos que tiene la forma
en que se representan habitualmente los conflictos y subraya la singularidad de
la experiencia. El arte permite poetizar la vida y desarrollar la imaginación
por medio de la afirmación de lo posible; por lo cual la considero una de las
invenciones humanas más valiosas para superar el sufrimiento.
-¿Se consideran
animadores o recreadores?
-Somos facilitadores poiéticos, es
decir, buscamos rescatar esas creaciones lúdicas a través de las cuales la
gente común y corriente se reapropia de los lugares organizados
jerárquicamente en que se encuentra. Si tomamos la recreación como volver a
crear, como multiplicación de sentidos, como afirmación de figuraciones
nuevas, y no como mero entretenimiento, también somos recreadores, y, por
añadidura, ejercemos funciones de animación cultural. En la elección de los
textos que utilizamos le damos prioridad a las obras de escritores
latinoamericanos. Por ejemplo, realizamos un taller teatral llamado "El
acompañamiento" para trabajar con equipos de salud sobre las vivencias del
personal ante situaciones críticas, y nos basamos en un libro del escritor
uruguayo Daniel Mella, titulado "Derretimento".
-¿Qué
concepción de salud subyace a esta propuesta?
-Es sorprendente ver hasta qué punto
algunas personas enfrentadas a la adversidad, a diferencia de otras enfrentadas
a situaciones similares, logran no sólo superarla sino también aprovecharla
para fortalecerse y desarrollar potencialidades latentes. Me refiero a la
capacidad de resiliencia, puesto que la resiliencia y el humor son parientes muy
cercanos. En la vida cotidiana, las personas a menudo nos volvemos prisioneras
de nuestras pequeñas o grandes infelicidades. Muchas de nuestras convicciones
son autolimitantes y tendemos a escapar sistemáticamente de los problemas
relevantes que se nos plantean. No alcanza con aliviar el malestar, también es
necesario producir bienestar, y en los últimos tiempos, las ciencias de la
Salud se han convertido en ciencias del malestar. Si rastreamos algunos
antecedentes históricos, a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX se
extendió por Europa y Norteamérica el "movimiento por una mente
sana", que enfatizó la importancia del pensamiento positivo.
Con SaludArte apuntamos a la invención, no a la evasión. Buscamos producir
alivio sin negación del dolor, partiendo de la base de que la salud es algo que
nadie puede alcanzar por uno, pero sí con uno. Los que sufren tienden a
ensimismarse y las técnicas de mediación artística ofrecen vías de salida de
sentimientos, impulsos, ansiedades y temores que resultarían inaceptables si se
expresaran directamente. La salud mental, entendida como la capacidad de
afrontar los problemas relevantes produciendo bienestar para uno mismo y para
los demás, por más desfavorables que sean las circunstancias, requiere cierta
fortaleza afectiva, y nuestras intervenciones contribuyen a ese fortalecimiento.
Por lo tanto, nuestra concepción de salud mental tiene que ver con aprovechar
al máximo los propios recursos y los de la comunidad, para conciliar mejor los
sueños con la realidad.
-¿Se trata de una
terapia?
-No; si bien estas intervenciones
tienen efectos terapéuticos, el acento está puesto en la promoción de salud,
en la potenciación de los aspectos vitales de la persona. No hacemos
interpretaciones, creamos espacios transicionales entre la realidad y la
ilusión. Hacemos una apuesta al gran valor de las pequeñas intervenciones
buscando transmitir confianza en el milagro de vivir cada hora y cada día,
porque el arte y el humor pueden ayudar a pasar la noche, aún cuando ésta
parezca demasiado larga. ¿Qué es, en definitiva, resistir? Tomar estímulos
excesivos o nocivos para el psiquismo y transformarlos en una sonrisa. Tragedia
y comedia se tocan, son los dos rostros que aparecen en el teatro griego, son
las dos grandes emociones humanas. Pues bien, nosotros tensamos esos dos
resortes a favor del último.
-¿Cuál
es el principal objetivo de los artistas de SaludArte en el hospital?
-Promover el auto-cuidado y la
responsabilidad de los pacientes por su propia salud. Para ello facilitamos una
salida simbólica para el sufrimiento, a través de un encuentro humano
significativo fundado en la espontaneidad y la creatividad. Nuestra tarea
requiere una participación muy activa del paciente, buscamos sostener siempre
su protagonismo instalando un clima ficcional o mágico. Aún en el dolor más
profundo nace el germen de la esperanza. Cuando el acompañante del paciente o
el personal de enfermería desea participar, los incluimos en nuestro trabajo,
ya que en tanto promotores de salud, tenemos siempre en cuenta la importancia de
las redes sociales que intentamos fortalecer, mantener y, en la medida de lo
posible, expandir.
-¿Cuáles
son los antecedentes de esta propuesta?
-SaludArte tiene sus antecedentes en
el jasidismo, en Teatro de la Espontaneidad y el Psicodrama (J. L. Moreno), el
Teatro del Absurdo (Ionesco, Beckett), el Playback Theatre (Jonathan Fox) y la
Poética del oprimido (Augusto Boal). El antecedente más específico a nivel
hospitalario surgió en el año 1986 en Nueva York (Big Apple Circus Clown Care
Unit) y se extendió desde entonces a otras ciudades de Estados Unidos y a
países tales como Canadá, Francia, Alemania, Brasil y Argentina. También
recibimos influencias de los trabajos desarrollados por la Compañía de teatro
espontáneo El Pasaje (Córdoba, Argentina), Caravane Théâtre (Toulouse,
Francia), Doutores da Alegría y Projeto Arcoiris (San Pablo, Brasil). Gracias a
la oportunidad que me brindó la School of Playback Theatre de Nueva York y
Susan Metz, miembro de la Red Internacional de Teatro Playback e introductora
del Playback en Cuba, este año tuve la oportunidad de entrenarme en esa
técnica con Jonathan Fox y Judy Swallow, una experiencia maravillosa en la cual
participó gente de los más diversos rincones del mundo, donde yo fui la única
participante de América Latina.
-¿Existe
algún otro grupo o institución que desarrolle o haya desarrollado una propuesta
como esta en el país?
-Según sabemos hasta el
momento, SaludArte constituye una iniciativa pionera en el Uruguay. Tiene
algunos puntos de contacto con otras experiencias, pero no tenemos referencias
de otras organizaciones que reúnan el abanico de áreas, intervenciones y
técnicas que nosotros utilizamos, aplicadas a la promoción de salud.
-¿Cuáles
son los niveles de intervención de SaludArte?
-El trabajo con pacientes internados,
intervención en programas de prevención y promoción de salud en el ámbito
educativo y comunitario, talleres teatrales y psicodramáticos para equipos de
trabajo, diseñados a partir de sus necesidades específicas, y estudio e
investigación sobre los entrecruzamientos entre arte, humor y salud.
-¿Cómo
se incluye SaludArte en dichos programas de prevención?
-SaludArte opera como dinamizador,
utilizando técnicas artísticas como medio para estimular el pensamiento y la
elaboración en torno a diversos ejes temáticos. Se trata de un modo de
intervención privilegiado ya que los recursos utilizados son de captación
inmediata y no generan las resistencias que suscitan otras metodologías.
Además promueven una adecuada conjunción de aspectos racionales y vivenciales,
en una experiencia integradora y transformadora que permite a los participantes
sorprenderse, divertirse, emocionarse y aprender.
Los dispositivos de intervención que generamos permiten trabajar problemáticas
cotidianas, favoreciendo la participación de los sujetos como agentes
promotores de salud.
-¿Qué
objetivos generales sostienen las prácticas que desarrollan en dichos programas?
-Estimular los procesos
autogestivos alentando el desarrollo de las potencialidades y posibilidades
creadoras de los participantes, fortalecer las redes sociales, generar climas de
tolerancia y promover estrategias de solidariedad. SaludArte potencia el valor
preventivo y terapéutico de las técnicas artísticas resaltando su valor
transformador de la calidad de vida.
-¿Cómo se organizan?
SaludArte está dividida en dos
áreas. El área hospitalaria está coordinada por la licenciada en
musicoterapia Alejandra Inés Goldfarb y el área comunitaria por el psicólogo
Pablo Haberkorn. Hay dos grupos de mediadiores artísticos y también contamos
con colaboradores que realizan tareas específicas (vestuarista, sonidista,
iluminador, etc.). Yo estoy a cargo de la dirección general.
-¿Qué
técnicas utilizan?
-En el hospital utilizamos títeres,
teatro, técnicas psicodramáticas, narración oral, musicoterapia y artes
plásticas. En el área comunitaria nos manejamos fundamentalmente con teatro
espontáneo, técnicas psicodramáticas y de la Poética del oprimido.
-¿Cómo
trabajan?
-En el hospital, trabajamos en duplas.
A veces lo hacemos lecho por lecho y otras veces en grupo, según las técnicas
empleadas y la posibilidad de movilidad de los pacientes. Hacemos hincapié en
la continuidad y en la interactividad de nuestro trabajo. Hasta el momento ha
sido una actividad voluntaria, ejercida con toda responsabilidad y
profesionalidad.
En el área comunitaria, antes de diseñar la estrategia a utilizar, nos
reunimos con representantes de la institución con la cual habremos de trabajar
para tomar contacto con sus preocupaciones, sus necesidades y sus experiencias.
Establecemos ligazones muy flexibles con los distintos contextos institucionales
y comunitarios, buscando ampliar las alternativas de interacción comunicativa.
Los escenarios del teatro espontáneo son móviles y diversos; se construyen
allí donde existe una demanda.
-¿Cómo
los recibieron en el hospital?
-Tuvimos una excelente recepción.
Encontramos una gran colaboración de todo el personal de salud y nuestro
trabajo se ha extendido de dos salas a todas las salas de espera del hospital.
Además, este año estamos realizando un ciclo de espectáculos dirigido
principalmente a pacientes, personal de salud y funcionarios del hospital que le
ha dado otra luminosidad al clima hospitalario.
De forma muy lenta y gradual, notamos que nuestro trabajo está siendo
incorporado como parte del modelo sanitario y no sólo como un aporte ocasional,
lo cual pensamos que se relaciona con transformaciones conceptuales y cambios en
el campo de la Salud tendientes a afirmar paradigmas más complejos.
*Lic. en Psicología y psicoterapeuta. Fundadora y directora de SaludArte (Centro para la Promoción de Salud a través del Arte y el Humor). Miembro de honor de la Asociación Mundial de Mujeres Periodistas y Escritoras (AMMPE). Miembro asesor del consejo editorial del International Journal of Psycotherapy, de la Asociación Europea de Psicoterapia. Fue directora de la Revista de la Asociación Uruguaya de Psicoterapia Psicoanalítica (AUDEPP), corresponsal de la revista argentina Topía de Psicoanálisis, Sociedad y Cultura y directora de la revista Tramas de la Asociación Uruguaya de Psicoanálisis de las Configuraciones Vinculares (AUPCV).
SaludArte.
Centro para la Promoción de
Salud a través del Arte y el Humor.
Pereira de la Luz 1287/702. Montevideo. Uruguay
Tel: (598-2) 628 6661 Fax: (598-2) 628 6417
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