Acontecimientos de Julio/2003
Por Nelson M. Giguens Risso

En el centro de la temporada musical culta montevideana de este año, bueno es resaltar los mayores aportes vocacionales y artísticos, verificados en este mes.

CICLO DE CÁMARA ITALIANO  En otra serie Anual consecutiva el Consejo Italiano de la música con las colaciones del Instituto de Cultura  en Uruguay y  del SODRE desde la Sala Balzo ha configurado el principal ciclo de cámara montevideano del 2003. 
Al promediar su ejecución nada mejor que recordar las excelencias hasta ahora apreciadas en la temporada en curso a través del pianista Enrico Pace, el Cuarteto de Arcos de Venecia, el pianista Piestro de María y el Dúo Dindo de cello y piano, tan fecundos para nuestra cultura musical por sus cualidades de intérpretes  cabales, hasta lo perfecto frecuentemente,  como por la gestión de difusión de obras de grandes autores no escuchadas habitualmente en nuestro medio, no obstante ser todas obras artísticamente perdurables por sus intrínsecos valores estilísticos.

Así pues, Italia estimula a las más recientes generaciones de sus solistas y conjuntos de cámara internacionalmente y simultaneamente cumple una labor educativa en países aún en desarrollo.  Esto nunca será debidamente subrayado y debidamente agradecido por los oyentes sean músicos, aficionados, organizadores culturales o críticos musicales.    Además debe subrayarse el gusto de presentación y la importancia de contenido de los folletos explicativos, tanto de obras y autores como de intérpretes, suministrados en esta serie de conciertos que proseguirá bajo el título de LATINA 2003 en este invierno y próxima primavera, siempre en Sala Balzo del SODRE.

FLORENCIA ROMERO  Su presencia en el ciclo de la OSSODRE con el solo del Concierto Nº 1 de Mozart para flauta y orquesta, ha motivado realmente admiración de críticos, músicos y aficionados unánimemente. Tras gozar de un perfeccionamiento en Europa, gracias al Centro Cultural de Música y haber actuado con la orquesta de cámara de Alberto Lisy con máximos éxitos, ha vuelto a su querido Uruguay a demostrar un rendimiento tan deslumbrante en lo virtuosístico como maravilloso en lo estilístico. Es que cada nota y cada frase con la mejor pureza emisora se diera en función estricta de la notación mozartiana y de su estilo clásico sin la más mínima caída emocional o técnica, sí dentro del más auténtico clasicismo y su forma.