ARIEL CAZES DEBUTA EN EL TEATRO COLON
por Juan Pedro Barbat

El pasado 23 de setiembre, después de mucha espectativa se cumplió el esperado debut en el Teatro Colón de nuestro bajo Ariel Cazes.
Lo hizo en el FIDELIO de L. van Beethoven, cantando Rocco, el carcelero, junto a un elenco internacional de alto nivel, tales como la soprano americana Nadine Secunde que encarnó la Leonore, el tenor canadiense Paul Frey en el Florestan y los argentinos Marcelo Lombardero (Don Pizarro), Hernán Iturralde (Don Fernando), Mónica Philibert (Marcelina) y Rubén Martínez (Jaquino), con la batuta del afamado Maestro Franz Paul Decker. La regie, escenografía e iluminación estuvieron a cargo del Maestro Roberto Oswald y el vestuario de
Aníbal Lápiz.  En una puesta relativamente moderna, donde el público aprobó algunos
aciertos y encontró varios desaciertos, incluso en lo musical y las principales voces no se lucieron todo lo que cabía esperar de acuerdo a la fama y  trayectoria con la que llegaron, Ariel Cazes debutó con el primer elenco en ese  gran teatro.  Sin embargo, nuestro bajo se lució como la gran revelación de la noche, siendo que su personaje, Rocco, es muy ingrato, algo árido y con mucha exigencia vocal, obligándolo especialmente en el primer acto a un gran "tour de force".  Cazes lució su voz que corre bien, con un adecuado volúmen que se le escucha  en todo momento y de cualquier lugar. Con esa voz cálida, bien timbrada y muy
agradable, compuso un emotivo carcelero que le valió la ovación del público al
momento de salir a saludar.          Al decir de muchas personas y algunos de los críticos presentes fue por lejos lo mejor de la función, motivo por el cual nos sentimos realmente
orgullosos y es otra de nuestras voces que debemos seguir apoyando para que continue esta carrera en escenso.
Asimismo las críticas publicadas en los distintos medios de prensa de Buenos Aires han sido unánimes en cuanto a sus opiniones de nuestro compatriota.