ATRAYENTE PROGRAMA DE BALLET CONTEMPORÁNEO Por Egon Friedler

Espectáculo de danza del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín de la ciudad de Buenos Aires - Programa : "Ahora y entonces" (Coreografía de Mauricio Wainrot - Música de Enrik Gorecky) - "Y ella lo visitaba" ( Coreografìa de Ana Itelman - Música de autores varios) - "Luminiscentes" (Coreografía de Nils Christe, Música de Francois Poulenc) - En el Teatro San Martín de Buenos Aires, martes 20 de abril

    "Ahora y entonces" , una coreografía del talentoso director del Ballet del San Martín, Mauricio Wainrot creada en 2001, constituye un apasionante juego de contrastes. Por una parte, su tema evidente es la muerte del amor, y culmina con la soledad de su protagonista. Por otra, constituye esencialmente un imaginativo ejercicio de danza colectiva en el que la trama básica parece diluirse. El contraste es aún mayor en lo que se refiere a la relación entre música y danza. La música es solemne, triste, con un ritmo uniforme y monótono y está tomada del Segundo y Tercer Movimiento de la Tercera Sinfonía del compositor polaco Enrik Gorecky, titulada sugestivamente "Sinfonía del dolor¨. El movimiento coreográfico animado, rápido, constantemente cambiante del grupo de 11 bailarines realizó un atractivo y extraño contrapunto con la música.
Aunque también tiene su toque melancólico "Y ella lo visitaba", una coreografía de Ana Itelman de 1977, se basa sobre todo en el humor. Es la historia de peleas y reconciliaciones, atracción y repulsión de dos extraños amantes, o sea, de una pareja bastante común. En este "pas de deux" es la mujer (Emilia Rubio) que va a visitar a su amante (Ernesto Chacón Uribe). Ella, engalanada con un vistoso sombrero, es apasionada, soñadora, vehemente y ...algo extravagante. El, en cambio, es tranquilo, retraído, reflexivo. El choque de caracteres y la poderosa atracción entre ambos, constituye el material con el que Ana Itelman construye un divertido, ocurrente y deslumbrante juego coreógrafico, en el que la interrelación entre ambos personajes está diseñada con una formidable variedad de situaciones cambiantes. La pareja de intérpretes, por lo demás, realiza una excelente labor.
La tercera y última obra del programa "Luminiscentes" del norteamericano Nils Christe, del 2002, permitió el mayor lucimiento colectivo de la noche con la intervención de seis parejas. Inspirándose en el chispeante Concierto para dos pianos y orquesta de Poulenc, Christe armó una coreografía luminosa, jovial, alegre, de formidable dinamismo. Los ingresos y salidas del escenario parecieron incontables del mismo modo en que resultó imposible contabilizar la enorme variedad de posiciones coreográficas que se sucedieron vertiginosamente en los 19 minutos que duró la obra. Por otra parte, si el virtuosismo del elenco se puso de manifiesto desde los primeros momentos de la primera obra, fue en este brillante final, que se evidenció de manera más contundente.
A mi juicio la obra no tiene ningún mensaje ni ningún argumento. Es DANZA con mayúscula y nada más. Sin embargo, el espectador perceptivo recordará una perogrullada que a veces se olvida : la danza puede ser un vigoroso canto a la alegría de vivir.