ESTRENO de AIDA en el TEATRO "EL CÍRCULO" de ROSARIO, ARGENTINA con cantantes Uruguayos
por Juan Pedro Barbat
Anoche 29 de octubre de 2003 con un teatro desbordante de público y localidades agotadas se estrenó la AIDA de Giuseppe Verdi, que se repetirá mañana 31 y el domingo 2 de noviembre, también con localidades agotadas.
La Aida estuvo a cargo de nuestra soprano María José Siri debutando en el rol,
pero que logró deslumbrar a un público por demás exigente, que la ovacionó
de pie aprobando su magnífica interpretación del rol. Su voz potente y muy
bien afinada convenció a los presentes en toda su interpretación, pero
especialmente en su segunda aria "O patria mia" donde mostró su
excelente técnica con los pianísimos y filados dignos de las mas grandes
interpretaciones de ese rol. Asimismo sorprendió a los presentes al terminar,
tal como se lo solicitaran, la escena de la marcha triunfal con un poderosísimo
"mi sobreagudo" que si bien no fuera escrito por Verdi, lo han hecho
muy pocas de las grandes sopranos.
No podemos dejar atrás a nuestro bajo Ariel Cazes que también debutaba el gran rol de Ramfis. Cazes se lució en todas sus escenas tanto por su interpretación del rol, como por su autoridad y presencia escénica, pero impactó especialmente en la escena del juicio de Radamés donde su voz brilló con un color y poderío excepcional, por lo que también le mereció una gran ovación del público cuando salió a saludar.
El Rey que interpreto el bajo argentino Oreste Chlopecki con una gran solvencia y el Maestro Juan Rodriguez al podio, que mostró un gran conocimiento de la obra.
El resto del elenco estuvo compuesto por la mezzosoprano argentina (que conociéramos en Montevideo) María Luján Mirabelli que tuvo una estupenda labor con su Amneris, particularmente en el tercer acto, tanto en su aria como en el dúo con Radamés y la escena del juicio.
El Radamés fue interpretado por uno de los grandes tenores argentinos del momento, como lo es Carlos Duarte, que junto con Siri lograron una gran emotividad en especial con el aria "La fatal pietra" y el dúo final de la obra. Ricardo Ortale fue un gran Amonasro, rol que ya interpretara entre otros en el Teatro Colón de Buenos Aires, junto a grandes elencos internacionales, tal como cabía esperar de sus actuaciones pasadas en este rol.
El resto de los personajes fueron interpretados por elementos locales que se desempeñaron a la altura de las primeras figuras, el coro y la orquesta locales lograron un buen nivel de interpretación que acompañó con mucha dignidad a los solistas.
La puesta del regiseur y escenógrafo del Teatro Colón Rubén Berasain fue espectacular, mostrando nuevamente, que cuando hay ingenio, creatividad y un conocimiento profundo de la obra, así como de su profesión no hay obstáculos para montar una "superproducción" como lo que fué la Aida, ni escenarios pequeños que la limiten.
En definitiva esta Aida fue un maravilloso espectáculo logrado a esfuerzo (local) y en el que participaron con gloria dos de nuestros grandes cantantes que se están desarrollando como figuras de relevancia en el exterior.