MÚSICOS URUGUAYOS DE ÉXITO 
por el Dr. Nelson Giguens Risso

    Por simple coincidencia cronológica, Montevideo ha podido presenciar dos conciertos -verdaderos acontecimientos - en el término de siete días a cargo de nuevas personalidades de la interpretación viva uruguaya.
Uno fue en la Capilla de Santo Domingo por Schola Cantorum de Montevideo, fundado y dirigido por Enrique Merello, un especialista en Canto Gregoriano (que es la vertiente de este conjunto femenino coral) con apoyos elogiables de las más representativas instituciones católicas de la ciudad y de selectas empresas. Desde el recinto hasta la compaginación de piezas para Misa, mariana, eucarísticas, del temporal y para el oficio, de la viva tradición multisecular del Canto Gregoriano, gracias a perfecciones - sin excepciones - de emisión, tiempos musicales, volúmenes, empastes, fidelidad técnico-estilista, respeto tradicional y preparación integral del repertorio en grados óptimos, desde lo musical a lo intrínsecamente espiritual de la fe, uniendo gusto y erudición, arte y religión, permitieron lograr desde comienzo al fin de la velada un todo de excelencias. Realmente un conjunto y un director merecedores de un promisorio futuro.

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     Otra manifestación bien distinta, de alto valor interpretativo también, brindó el SODRE con su sinfónica en el Auditorio Dr. Carlos Vaz Ferreira. Aquí el director Carlos Weiske dió pasos ascendentes como conductor, ya desde el programa de seria y refinada compaginación; pasando por la buena comunicación con los dirigidos, y llegando desde un Bach sobrio y preciso y un Mozart coadyuvante - con el solista - a un Haydn objetivo, formal, expresivo con sencillez y unitarios instrumentalmente. Mientras el violinista adolescente, Nathan Sabetay, igualmente cómoda y serenamente, sin exhibicionismos innecesarios, con total dominio de la partitura y su memoria con su excelente digitación asombra una vez más al desbordante auditorio, exhibiendo su equilibrio, su cabal conocimiento estructural y su profundidad estética clásica a través de un firme fraseo y un delicado uso de la matización pertinente.
En definitiva, el SODRE cumpliendo uno de sus principales cometidos al llamar a artistas del país, de valores indiscutidos y posibilitando tanto una gestión de extensión cultural como la promoción - por intervenciones públicas - de músicos uruguayos para así consolidar por la práctica, aptitudes y dominios tanto psicológicos como estéticos de los citados.