Satisfacciones artísticas

por  el Dr. Nelson Giguens Risso

 Por mera coincidencia hemos presenciado en días recientes dos acontecimientos de representantes importantes de la interpretación musical y de la danza en el país.

 

Juan José Zeballos

En el ciclo del Ateneo de Montevideo, orientado certeramente por Edith Coitinho de Greco para promover a jóvenes valores instrumentales y cantantes uruguayos, este pianista, dilecto discípulo de Nelly Langone de Tróccoli, (formadora de una pléyade de solistas, que circulan por toda Europa desde largos años), ha brindado otro de sus recordados conciertos microformales.  Primero fue Chopin a través de mazurcas, nocturnos y valses y luego Granados y el espíritu rioplatense de Ramírez, Legrand y Piazzolla.

Zeballos enfocó el nacionalismo culto, pues, de los siglos anteriores y lo hizo con tiempos, carácter y fraseo, refinados y auténticos siempre, en honestos aportes al arte del teclado.   Su razón musical vital le posibilitó normalidad interpretativa - lo cual es muy excepcional hoy en día en el mundo entero - aliando tradición y personalidad en contrastes e innovaciones, en tiempos y ritmos, en lo nacionalista y lo universalista simultaneamente, trasmitiendo su espíritu juvenil con claridad definitiva - desde la digitación a la obra globalmente apreciada - con sencillez indudable expresividad, gracias a la confluencia de técnicas y estilos sin la menor demagogia sonora de búsqueda del aplauso fácil, si respetando profundamente a cada compositor.

Margaret Graham

El Consejo Uruguayo de la Danza organizó con motivo de la cuarta entrega del Premio Nacional de Danza de esta filial de UNESCO, esta vez dedicado a Margaret Graham, un programa especial con el SODRE, (Auditorio del SODRE) en el Día Mundial de la Danza, en memoria de Mary Minetti.

El Ballet Folklórico Nacional con correcta iluminación, rigor de equipo, sugerente vestuario y sencilla expresión abrió la velada, seguido por el Conjunto del Hogar Húngaro, especializado en danzas folklóricas, con un notable director Jankovics, sumamente profesional en el rendimiento colectivo y netamente auténtico.

Ballet Hoy surcó con humorismo y acrobacia expresionista la música del Plata en danza, lo mismo que Ballet del Mercosur, en tanto un Conjunto Escocés se remitiera a sus músicas y bailes populares.

Finalmente la ejemplar Escuela Nacional de Danza dio paso a la premiación de Margaret Graham, alma de la Institución en su fundación, sus comienzos y la actualidad, con una preparación siempre óptima.  Fue un acto de justicia por la voluntad, el saber y el amor vocacional de una artista como Graham, que apoyada increiblemente por su esposo Tito Barbón, gran bailarín, gran pedagogo y gran crítico como ella, diera el respaldo definitivo a la gran obra de su mujer, desde lo artístico a lo pedagógico, en un país - como el nuestro - en el que crear sostenidamente parece quijotada.   Realmente una obra cultural perdurable y valiosa.

Asimismo se entregó la medalla del Consejo Brasileño de la Danza a Graham, en la clausura de esta celebración.