MARÍA
JOSÉ SIRI
DEBUTA EN EL TEATRO COLÓN
UNA
CARRERA QUE COMIENZA Y YA COLMADA DE ÉXITOS
Después del gran éxito en la ópera Aida de Verdi en el Teatro “El Círculo” de Rosario, Argentina, en noviembre de 2003, María José Siri, el pasado 2 de marzo hizo su debut, nada menos que en el Teatro Colón de Buenos Aires y en esta oportunidad cantando el rol de Micaela en la Carmen de Bizet.
Quienes
pudimos tener el privilegio de asistir a cualesquiera de los dos eventos, hemos
quedado deslumbrados por el nivel que ha alcanzado nuestra soprano. Escuchándola
en la Micaela, tuvimos nuevamente la sensación de estar frente a una de las
grandes sopranos del futuro muy próximo.
La producción de esta Carmen fue la misma del fin de la Temporada 2003, la que hemos considerado como un atentado contra el espíritu de la obra, ya que compartimos lo que alguna gente dijo en el propio Teatro Colón, “¿Existió una regie?” Realmente creemos que no. La Sra. Laura Yusem, conocida directora del teatro porteño y por lo que ha adquirido una relativa fama, se ve que de ópera no sabe absolutamente nada, he hizo primar su condición de sicóloga a la de directora de teatro y propone una Carmen hierática, fría y distante, que tanto el público como la crítica censuró, convirtiendo a dicha ópera en una especie de comedia del absurdo, donde la acción es exactamente al revés de lo que los personajes dicen y eventualmente sienten.
No obstante eso, María José Siri, interpretó maravillosamente el rol de la Micaela. Vocalmente perfecta, en cuanto a su afinación, una voz grande y generosa con un timbre y un color absolutamente bellos, que corrió por encima de todo y de todos, con una buena dicción e interpretativamente muy bien, otorgándole a su personaje un sentimiento y una humanidad emocionantes. Así lo captó el público que no solo ovacionó su aria en el tercer acto “Je dis que rien ne m’epouvant” (momento altamente emotivo), sino que al terminar la ópera cuando Siri sale a saludar la ovación fue estruendosa, incluso con mucha gente de pie.
No solo el público se entusiasmó con nuestra soprano, sino que los críticos presentes y varios maestros de Teatro Colón manifestaron su emoción y auguraron a Siri una gran carrera. Obviamente hemos visto crecer mucho y en muy poco tiempo a nuestra soprano, no solo vocalmente sino que también interpretativamente y con grandes condiciones histriónicas. Nosotros creemos que de seguir estudiando, trabajando y esforzándose tan arduamente como lo ha hecho hasta el presente, tendremos en María José Siri una verdadera DIVA, que será el orgullo del país.
Juan Pedro Barbat