FERNÁNDEZ PRESENTA A DENISOV
Concierto del guitarrista Eduardo Fernández - Obras de Fernando Sor (1778-1834) J.S.Bach (1685-1750) Edison Denisov (1929-1996) y Ana Torres (1961- ) - En el Teatro del MovieCenter, 22 de junio
Una vez más Eduardo Fernández hizo gala de su
total dominio del instrumento, de su rico y sugestivo sonido y su impecable
lógica musical. En su programa combinó el clásico obligado de la guitarra,
Fernando Sor, con Bach y dos obras modernas, de Ana Torres y Edison Denisov
respectivamente. Cabe destacar la transparencia y claridad de su Bach, la gracia
y vitalidad de Sor, el elaborado trabajo de composición de Ana Torres, pero sin
duda la obra fundamental de la tarde fue la ascética y al mismo tiempo
ricamente sugestiva sonata de Edison Denisov. Por tratarse de un compositor
importante, pero totalmente desconocido en nuestro medio, finalizaremos este
breve comentario con datos acerca de su trayectoria artística.
Edison Denisov nació en 1929 en Tomsk, Siberia, donde estudió matemáticas en
la Universidad. En 1951 retomó estudios musicales en el Conservatorio de
Moscú, teniendo entre otros maestros al destacado compositor Visarion Shebalin.
En la década del sesenta se dedicó a un estudio en profundidad de la obra de
los clásicos del siglo Veinte (Stravinsky, Bartok, la segunda Escuela de Viena)
y de autores contemporáneos ( Boulez, Nono, Stockhausen y Lutoslawski). En este
período compuso obras vocales en instrumentales en las que buscó un estilo
personal. Su primera obra importante fue "Le soleil des Incas"
estrenada en 1964 por Gennadi Rozhdesvetsnky en Leningrado y más tarde
ejecutada por Bruno Maderna, Pierre Boulez y otros directores en Europa y los
Estados Unidos. En la década siguiente compuso obras para grandes conjuntos y
escribió la mayor partre de sus conciertos que le fueron encargados por
destacados solistas occidentales como el violinista Gideon Kremer, la flautista
Aurele Nicolet y el oboísta Heinz Holliger. La década del ochenta es
considerada su período de madurez, concentrándose más en obras vocales que
instrumentales. Su ópera "L´écume des jours" (La espuma de los
días) fue estrenada en 1986 en la Ópera Cómica de París, y en los años
siguientes compuso su ópera de cámara "Cuatro jóvenes" basada en
una pieza de Pablo Picasso, el ballet "La confesión" basado en la
novela de Alfred de Musset y un Requiem. En 1988, Daniel Barenboim le encargó
una sinfonía para celebrar el 10 Aniversario de la Orquesta de París, que
estrenó en la Sala Pleyel en París y dirigió tres veces en Chicago en 1991.
Denisov también escribió una serie de partituras para películas y música
incidental y colaboró con Yuri Lyubimov, director del teatro Taganka de Moscú.
Denisov también fue profesor de análisis de las formas musicales y
orquestación en el Conservatorio de Moscú y por invitación de Pierre Boulez
trabajó en el IRCAM (Instituto de música experimental en París) en los años
1990-1991.
Denisov falleció en París en noviembre de 1996. El definió su arte en los
siguientes términos "La belleza es lo principal en mi obra, lo que no
implica la belleza de sonido o la belleza exterior. La belleza es la de las
ideas tal como la entienden los matemáticos, o Bach y Webern."
BOLDORINI : DESLUMBRANTE MADUREZ
Concierto de la pianista Raquel Boldorini - Programa : Mozart : Fantasía para piano en re menor K.397 - Sonata para piano en fa mayor K.332 - Chopin : 24 Preludios para piano Op.28 - En el Teatro del MovieCenter, 30 de junio
Hacía mucho tiempo que no oía a Raquel
Boldorini y en cierto modo este concierto constituyó una sorpresa. Pese a que
siempre supe valorar su rica musicalidad, su minuciosa preparación de cada
obra, su capacidad para captar lo esencial del estilo y la singularidad de cada
compositor, no esperé encontrarme con tal profundidad de concepción musical,
con tan señorial dominio de obras de infinita riqueza, con tan deslumbrante
madurez interpretativa. Su versión de la "Fantasía en re menor" de
Mozart resultó conmovedora por su infinita melancolía, mientras la
"Sonata" en fa mayor constituyó un ejemplo magistral de levedad,
equilibrio y profunda comprensión de la esencia del arte mozartiano.
Los preludios de Chopin difieren entre sí en carácter, ritmo e intención. Sin
embargo, hay un hilo conductor en estas 24 piezas breves, de las cuales algunas
parecen meros esbozos, mientras otras son composiciones ricamente elaboradas. La
virtud principal de la versión de Boldorini es haber sabido encontrar ese hilo
conductor que es la singular mezcla de levedad y gravedad que caracteriza a la
creación del genial compositor polaco.
Este concierto me produjo una satisfacción adicional. Había un virtual lleno
en la amplia sala del Teatro del MovieCenter. Felizmente el público uruguayo
sabe valorar debitamente a esta gran artista uruguaya de calibre internacional.
CRECIMIENTO DE UN DIRECTOR
Concierto de la Orquesta Sinfónica del Sodre bajo la dirección de León Halegua : Programa : Heitor Villa-Lobos (1887-1959) : Preludio de la "Bachiana Brasileira" N. 4 - Max Bruch : Concierto N.1 para violín y orquesta en sol menor Op.26 ( Solista : Adrián Varela, violín) - Ludwig van Beethoven (1770-1827) : Sinfonía N. 7 en la mayor Op.92 - En el Estudio Auditorio, 3 de julio
Es indudable que desde su última presentación
en nuestro medio, el director León Halegua, ha crecido considerablemente en su
oficio y su capacidad comunicativa como director. Desde los primeros compases
del Preludio de la "Bachiana brasileira N.4" de Villa-Lobos,
evidenció una autoridad y una firmeza de batuta que no exhibió en el mismo
grado en actuaciones anteriores. Si en Villa-Lobos puso de manifiesto que conoce
perfectamente la singularidad del estilo del gran clásico de la música
latinoamericana del siglo XX, en Beethoven demostró que es capaz de enfrentar
con gran dignidad y claridad conceptual las obras más exigentes del repertorio
sinfónico.
Logrando una competente y comprometida respuesta de la OSSODRE, supo subrayar
adecuadamente la rica vitalidad rítmica del Poco sostenudo-Vivace, el carácter
elegíaco del Alegretto, la exuberancia del Presto y la explosión de energía
del Allegro con Brío que cierra la obra. Igualmente eficaz fue como
acompañante en el concierto de Bruch con Adrián Varela como solista. Este
joven violinista, que integra una de las grandes orquestas de la capital
británica y que ganó hace dos años el concurso para concertino del Sodre,
realizó en Bruch una labor estimable aunque no del todo satisfactoria. Varela
tiene un hermoso sonido y fraseó bellamente el primer movimiento y abordó con
genuina sensibilidad el "adagio" pero en el movimiento final le faltó
la garra virtuosística , el élan expresivo y la brillantez que la partitura
requiere. De todos modos, es indudable de que se trata de un instrumentista
sólido y un músico sumamente sensible. Si se concreta su retorno al Uruguay
para ocupar el cargo que ganó en el concurso de la OSSODRE como fuera
anunciado, nuestra orquesta oficial seguramente saldrá ganando.
EXCELENTE CONJUNTO CON GRAN SOLISTA
Concierto de la "Akademie für Alte Musik" de Berlín - Solista : Daniel Taylor, contratenor - En programa, obras de Francesco Veracini (1690-1750) Antonio Vivaldi (1678-1741) y Georg Friedrich Händel (1685-1759) - En el marco de la temporada del Centro Cultural de Música, en el Radisson Victoria Plaza, julio 2
En la parte instrumental de este Concierto La
Akademie für Alte Musik de Berlín demostró estar a la altura de los mejores
conjuntos italianos, holandeses o franceses de música antigua. Su enfoque de la
música barroca es fresco, vital, despojado de rígidos academismos. Cada
interpretación tuvo su lógica musical, su singularidad, su encanto. Integrada
por 16 músicos ( 6 violines, 3 violas, 2 0boes , violoncello, contrabajo,
fagot, laúd y clave) ejecutó una vital Obertura de Veracini, sendos conciertos
vivaldianos ( para dos oboes, cuerdas y bajo continuo y para cuerdas y bajo
continuo) además del Concerto Grosso N.12 de Geminiani, que es en realidad una
transcripción de la famosa "Follia" de Corelli. Si la parte puramente
instrumental de la velada fue sumamente disfrutable, la vocal con
acompañamiento lo fue aún mucho más.
Indudablemente la estrella de la velada fue el contratenor Daniel Taylor. Como
en nuestro medio no existe demasiada familiaridad con este tipo de voz creemos
conveniente brindar alguna información al respecto.
La voz del contratenor no es anti-natural ni tiene nada que ver con la identidad
sexual de los intérpretes. A diferencia de los "castratti" que
desaparecieron en las primeras décadas del siglo XIX, los contratenores cantan
con una técnica de falsete laríngea, que no afecta para nada a su condición
sexual. Esa técnica cayó en desuso a mediados del siglo XIX y renació con
gran fuerza gracias al renovado interés por la música barroca en la segunda
mitad del siglo pasado. El pionero de ese renacimiento fue el inglés Alfred
Deller que es para los contratenores lo que Caruso es para los tenores. El dio
los primeros conciertos poco después de la Segunda Guerra Mundial y en 1948
formó un conjunto llamado el "Deller Consort". Pero sin duda ha sido
en las últimas tres décadas que ha comenzado la proliferación de excelentes
contratenores en Europa y en América del Norte, al crecer el interés por
interpretar un gran repertorio barroco en versiones originales.
El canadiense Daniel Taylor pertenece a una nueva generación de contratenores
de gran talento. Su imponente curriculum atestigua que actuó con los más
calificados conjuntos de música barroca del mundo, pero antes de su concierto
(en sustitución del contratenor David Daniels que debió cancelar su gira por
enfermedad) muy pocos en Montevideo habían oído su nombre.
Su presentación en el "Stabat Mater" de Vivaldi y en una serie de
arias de Händel resultó un verdadero descubrimiento para el público
montevideano. Dotado de una hermosísima voz de timbre femenino, de notable
pureza , hizo gala de una técnica respiratoria insólita en su perfección y
sobre todo, un fraseo señorial y una expresividad notable en cada una de sus
interpretaciones.
Sin duda, ha sido uno de los grandes momentos de este año musical.
"PEDRO Y EL LOBO" PARA PÚBLICO MENUDO
Concierto de la Orquesta Sinfónica del Sodre para niños - Programa : S.Prokofiev : Pedro y el lobo (Narradora : Carolina Raij) - L.Mozart - Sinfonía de los juguetes - En el Teatro del MovieCenter, domingo 11
Este concierto ofreció un doble espectáculo :
el del escenario, a cargo de los músicos, el maestro Montenegro y la narradora
y el de la sala, a cargo del numeroso público infantil presente.
La versión de "Pedro y el Lobo" tuvo su encanto y la narradora
Carolina Raij supo llegar con gracia y bonhomía a su público. No solo narró
la historia del célebre cuento musical, sino que además presentó a los
instrumentos, dialogó con fluidez con la platea y hasta propuso a sus inquietos
ocupantes dirigir con pequeñas batutas que fueron repartidas en la sala. Este
gran juego se complementó idealmente con la deliciosa sinfonía de los juguetes
de Leopold Mozart (hasta hace poco atribuida a Haydn) en la cual participaron
cinco niños en la ejecución de los instrumentos "no convencionales"
utilizados en la obra.
Además de la música no faltaron "incentivos especiales" como el
sorteo de un gran oso de peluche y un gran reparto de globos como final de
fiesta. Pero lo que importó fue la experiencia de familiarización con la
música que al parecer el público infantil disfrutó de gran manera.
Sin duda, cabe insistir con esta clase de conciertos didácticos. Es la mejor
forma de preparar un público para el futuro y quizás también de despertar
más de una genuina vocación musical.